"Take on me" dijo en voz baja sin ni siquiera darse cuenta. El cantante de la banda sueca repetia
So needless to say
I'm odds and ends
But that's me stumbling away
Slowly learning that life is OK
I'm odds and ends
But that's me stumbling away
Slowly learning that life is OK
La cancion era un rumor, un sonido distante, fuera de foco, indistinto. (Otra vez Take on me), penso Fraga esta vez en silencio. (Cuantas veces pueden pasar las mismas canciones?)completo con desden. Afuera seguia lloviendo, seguia porque hacia una semana que no paraba. La calle corrientes parecia ni preocuparse por la lluvia. Gente que subia y bajaba de los taxis, de los autos, de los colectivos. Fraga volvio a mirar el monitor de su pc. Navegaba por las mismas paginas una y otra vez, en un ciclo interminable. La pequeña y oscura oficina que lo rodeaba estaba practicamente vacia. Solo dos personas mas acompañaban a Juan, que mirando por encima de su monitor, observo que estaban preparandose para partir. Claudia estaba guardando su tupper en su bolsita de caro cuore, y Sebastian estaba apagando la computadora. A Fraga todavia le quedaba una hora mas. Desde que Vera lo habia abandonado, Juan no queria pasar mucho tiempo en el departamentito que un conocido de su jefe le alquilo de apuro. Entonces al mismo tiempo que su jefe le hacia ese favor, el le pidio horas extra, que por un lado lo ayudarian con los gastos (que ahora los tendria que soportar el solo) y por el otro lo mantendria fuera de su "casa". "Chau Juancito, nos vemos mañana, cuidate" dijo Claudia acercando los labios al cachete barbudo de Fraga. (Cuidate de que? penso Fraga), "Si mañana nos vemos" (y todo se va a repetir). La sensual morocha se fue contoneando el trasero, tomo su piloto que estaba colgado del perchero desvensijado y salio por la pequeña puerta. "Che mañana con quien juegan?" dijo Sebastian en un intento de entablar una conversacion agradable antes de irse y dejarlo solo a Juan, como una forma de sentirse menos culpable. "Contra Gimnasia", "vas a la cancha?", "no, juega en el bosque, ademas no tengo con quien ir", "eeeh podriamos ir alguna vez no??". "Pero vos sos hincha de newells, que vas a hacer viendo a Boca?", "y pero de paso veo a Roman, vamos nos cagamos de risa un rato, nos comemos una pizza, vos sabes que a mi me gusta todo el futbol. Bue che, nos vemos mañana entonces, pensalo". "Dale te aviso". Dale te aviso, esa frase era lo mismo que decir "Olvidate, no va a pasar nunca". Y ojo, no es que Juan no quiera a Sebastian. No, de hecho es el unico con el que tiene una "relacion amistosa" dentro de la oficina. Tienen algunos gustos en comun, como el futbol, algunas pelis y alguna que otra vez compartieron una cerveza en la Kentucky de corrientes y Parana. El santuario de Juan. Otro habito que adopto despues de lo de Vera. Antes de volver a su casa, paraba en ese lugar. Se comia unas porciones de pizza. Dos para ser preciso, una de fugaza y otra de muzzarella, mas dos empanadas una de carne y una de jamon y queso. Juan disfrutaba mucho de ese momento. Le gustaba ver a la gente que iba a los teatros, a los grupos de amigos que hacian su reunion mensual, ya casi que conocia a muchos habitues. El mismo se convirtio en un habitue, teniendo charlas con el "maestro empanadero" sobre futbol, la vida, etcs. El tema con Sebastian era un tema de Juan. Todavia no estaba de animo para generar un nuevo amigo. Sebastian cerro la puerta y la oficina termino de parecer un lugar lugubre. Computadoras apagadas, luces apagadas, solo Juan y su computadora. Eran las 19.30, hasta las 20.30 no se iba.